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Guía para principiantes

Cómo empezar en Skincare

Una guía cálida y sin liarte para empezar tu rutina de skincare desde cero: cómo conocer tu piel, los productos básicos que sí necesitas y 4 starter kits según tu tipo de piel.

Rutina de skincare aesthetic

Hola guapa 🌸 Si estás aquí es porque quieres empezar a cuidar tu piel y no sabes muy bien por dónde tirar. Tranquila, te entiendo perfectamente: cuando empiezas, todo parece complicadísimo, hay mil productos, mil tipos, mil promesas… y al final acabas comprando cosas que no te sirven.

En esta guía te voy a contar, como si fuéramos amigas tomando un café, todo lo que necesitas saber para empezar tu rutina de skincare sin liarte. Lo importante no es hacer mucho, es hacerlo bien. Verás que con poquitos productos bien elegidos, tu piel cambia un montón.

Empezar a cuidarte la piel no es vanidad, es quererte. Tu piel te acompaña toda la vida y se nota cuando le dedicas cinco minutos al día. ¿Lista? Vamos allá ✨

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¿Cómo saber qué tipo de piel tienes?

Antes de comprar nada, necesitas saber con qué tipo de piel estás trabajando. Es el paso más importante y, créeme, te ahorrará mucho dinero.

El truco más fácil: lávate la cara solo con agua o un limpiador muy suave, sécala dando toquecitos y no te pongas absolutamente nada durante una hora. Después, mírate al espejo con buena luz y fíjate en cómo está tu piel.

Los 4 tipos de piel principales

1. Piel grasa con tendencia al acné

Brilla a media mañana, los poros se notan más en nariz y mejillas, y aparecen granitos o puntos negros con frecuencia. La buena noticia: envejece más lentamente. La mala: hay que ser constante con la limpieza y la hidratación ligera.

2. Piel seca y estresada

Se siente tirante después de lavarte la cara, a veces se descama y se ve apagada. Suele aparecer cuando hay estrés, frío, cambios hormonales o cuando usas productos demasiado agresivos.

3. Piel sensible, deshidratada y con signos de edad

Se pone roja con facilidad, pica con productos nuevos y se nota fina. Aquí menos es más: ingredientes calmantes, hidratación profunda y nada de exfoliantes fuertes.

4. Piel normal con hiperpigmentación y envejecimiento

Es la piel “fácil”, pero con el tiempo aparecen manchas del sol, líneas finas y pérdida de luminosidad. Aquí el SPF y la vitamina C son tus mejores amigos.

Problemas comunes y cómo identificarlos

Antes de elegir productos, párate un momento a observar qué le pasa a tu piel:

• Acné y granitos → suele ser exceso de grasa, hormonas o limpieza insuficiente.

• Sensación de tirantez → falta de hidratación o limpiadores muy fuertes.

• Sequedad y descamación → barrera cutánea dañada, le falta lípidos.

• Rojeces → piel reactiva o sensibilizada por demasiados activos.

• Manchas oscuras → sol sin protección, restos de granitos o cambios hormonales.

• Poros visibles → genética + exceso de sebo. No se “cierran”, pero se notan menos con buena rutina.

Los productos básicos que necesitas

Olvídate de las rutinas de 10 pasos para empezar. Con estos básicos tienes más que suficiente para ver cambios reales en tu piel.

Paso 01

Limpiador

El primer imprescindible

Limpia tu piel mañana y noche. Por la mañana basta con uno suave en gel o leche. Por la noche, mejor en formato espuma o gel para retirar bien el sudor y el SPF del día.

Si tienes piel grasa: gel ligero. Seca o sensible: leche o crema limpiadora. Mixta: gel suave.

Paso 02

Aceite limpiador / Hydrophilic oil

Tu mejor aliado por la noche

Es un aceite que se aclara con agua y disuelve maquillaje, SPF y suciedad sin estropear la piel. Se usa primero, sobre piel SECA, masajeando un minuto, y después se aclara con tu limpiador habitual (esto se llama double cleansing y es magia coreana pura).

Paso 03

Hidratante

Sí o sí, todos los tipos de piel

Aunque tengas piel grasa, necesitas hidratante. Cuando no la hidratas, tu piel produce MÁS grasa para compensar. Elige una textura ligera (gel-crema) si eres mixta o grasa, y más rica (crema) si eres seca.

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Paso 04

Protector solar

El producto antiedad más potente que existe

Sin SPF no hay rutina que valga. Te protege de manchas, arrugas y daño solar. Úsalo todos los días, llueva o haga sol, incluso si trabajas en casa. SPF 30 mínimo, mejor 50.

Paso 05

Sérum o esencia básica

El extra que marca la diferencia

Cuando ya tengas la base controlada, añade un sérum según tu objetivo: vitamina C por la mañana (luminosidad y manchas), niacinamida (poros y acné) o ácido hialurónico (hidratación).

Los 4 Starter Kits recomendados

Estos son los kits clásicos que recomiendo yo, adaptados para que tengas claro qué meter en tu neceser según tu piel. Son rutinas mínimas, eficaces y fáciles de seguir.

Starter Kit #1 — Piel grasa y con acné

• Aceite limpiador suave (para el double cleansing por la noche).

• Limpiador en gel con un toque de salicílico o té verde.

• Tónico hidratante sin alcohol.

• Sérum de niacinamida (controla grasa y reduce poros).

• Hidratante en gel ligero.

• SPF 50 con acabado mate.

Por qué funciona: limpia sin resecar, regula el sebo y mantiene la piel hidratada sin agobiarla.

Starter Kit #2 — Piel seca y estresada

• Aceite limpiador nutritivo.

• Limpiador en crema o leche.

• Esencia hidratante rica (con ácido hialurónico o snail mucin).

• Sérum reparador con péptidos o ceramidas.

• Crema hidratante densa.

• SPF 50 hidratante.

Por qué funciona: repara la barrera, calma y devuelve elasticidad a la piel apagada.

Starter Kit #3 — Piel sensible, deshidratada y con signos de edad

• Aceite limpiador ultra suave sin perfume.

• Limpiador en leche calmante (centella asiática, avena).

• Esencia con madecassoside o panthenol.

• Sérum de péptidos suaves.

• Crema barrera con ceramidas.

• SPF mineral 50.

Por qué funciona: calma rojeces, refuerza la barrera y trabaja la edad sin irritar.

Starter Kit #4 — Piel normal con manchas y envejecimiento

• Aceite limpiador equilibrante.

• Limpiador en gel suave.

• Tónico con AHA suave (2-3 veces por semana).

• Sérum de vitamina C por la mañana.

• Retinol suave por la noche (cuando tu piel esté lista).

• Crema hidratante equilibrada.

• SPF 50 todos los días, sin excusa.

Por qué funciona: combina luminosidad, prevención y tratamiento sin sobrecargar.

Productos opcionales (cuando ya tengas la base)

Cuando lleves un par de meses con tu rutina básica y veas que tu piel responde bien, puedes ir añadiendo extras. Pero uno a uno, no todos a la vez.

• Mascarillas hidratantes (sheet masks): 1-2 veces por semana, son un capricho aesthetic y muy efectivo.

• Exfoliantes químicos (AHA, BHA, PHA): 1-3 veces por semana, nunca a diario.

• Retinoides: empieza con concentraciones bajas, solo de noche y siempre con SPF al día siguiente.

• Contornos de ojos: opcionales, pero ricos para piel madura o muy seca.

Consejos finales y errores que debes evitar

• No cambies de productos cada semana. La piel necesita 4-6 semanas para mostrar cambios.

• Menos es más. Tres productos bien aplicados ganan a diez mal usados.

• El orden importa: del más líquido al más denso (limpiador → tónico → sérum → crema → SPF).

• No te saltes el SPF. Nunca. Aunque esté nublado.

• No te toques la cara con las manos sucias (lo sé, yo también lo hago).

• Duerme, bebe agua y come bien. Lo que metes dentro también se nota fuera.

• Y sobre todo: ten paciencia y disfruta el ritual. Cuidarte tiene que ser un momento bonito, no una obligación.

Si llegaste hasta aquí, ya tienes todo lo que necesitas para empezar. Tu piel te lo va a agradecer un montón 🌸 Cualquier duda, escríbeme por redes sociales y te leo ✨

Con cariño, Bonnie ✨

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